Entonces tomé el lápiz y sin el más mínimo remordimiento inicié mis atentados contra el arte milenario del dibujo. Sin pensar en el qué dirían desde el peludotopus erectus en sus cuevas pasando por Miguel Ángel y el gran Hajime me puse a dibujar rabiosamente monos ojones con el único argumento de que "lo que yo quiero es hacer monos". Les comparto unos cuantos más:
Mi blog personal donde escribo aquéllo que no quiero confiarle a la memoria, un poco de mis proyectos y sueños guajiros, un poco de historia y nostalgia acerca de mis andanzas como webmaster amateur.

No hay comentarios :
Publicar un comentario